miércoles, 14 de febrero de 2018

¡ARABI EVELIO, BIENVENIDO A LA LIBERTAD!


¡ARABI EVELIO, BIENVENIDO A LA LIBERTAD!





¿Qué pudiera decirte, mi amigo? Ojalá ninguna palabra mía pueda sembrar en ti el desconcierto o la falta de esperanzas que tanto necesitas, ahora, que por fin logras poner libre tu cuerpo. Hago referencia a tu figura física, porque considero que tu ser espiritual siempre fue libre, tan así fui yo cuando vivía en el cautiverio al que fuiste sometido hasta hace unos días, no se puede negar. Siempre te ofrecí mis solidarios consejos para que tu libertad plena no sufriera contratiempos. Ya estás aquí y debes aprender de esta otra libertad, relativa, como muchos de los nuestros han demostrado que es. ¡Claro! Me refiero a quienes nunca fueron libres de pensamientos y escaparon de su tierra cargando consigo la jaula donde vivieron. Como eres tan diferente, bien mereces estas líneas que te ayudarán a vivir en esa libertad que tanto soñaste. Te explico, solo comparto contigo las experiencias de aquel pez que mutó sus escamas en la coraza de un caimán para poder sobrevivir.


Vendrán tiempos difíciles, donde sin ayuda, pagarás por la inocencia de ese mundo del que viniste gracias a la desinformación, así me pasó. Llegué pensando que todo lo que brillaba era oro y que cada uno de los que me rodeaban eran mis “hermanos”. Evita a toda costa caer en la tentación de pensar así y sufrirás menos que yo, ese es el fin de estas líneas. Verás con el paso del tiempo, cuánto de falso se esconde detrás de imágenes tramposas. Muchos de los que se decían tus amigos, se irán esfumando sin necesidad de arrancarle hojas al almanaque y te invadirá con insistencia la misma pregunta, ¿por qué? La respuesta la encontrarás cuando vayas uniendo eslabones hasta tener una larga cadena de frustraciones. Tú solo obtendrás esas respuestas y llegará el instante donde no le darás importancia. Siempre justificarás esas casi siempre traiciones con pocas conclusiones y a cada pregunta tu conciencia, madurada de tantos golpes, te dirá silenciosa mientras marchas al trabajo o descansas de una dura jornada; “Nacimos solos y para morirnos nadie pide compañía”.


¿Sabes cuántos de aquellos supuestos y fantásticos amigos te darán la espalda? No lo sufras, ellos nunca fueron amigos de verdad, amigos que desaparecieron de nuestros diccionarios o lenguaje, decenas se perderán entre la bruma sin decirte adiós. Acuérdate que tú eras un hombre libre en la isla, aunque mantuvieran tu cuerpo preso. Ellos no son como tú y menos como yo, son seres que se mantienen cargando sus celdas y tienen miedo, terror, pánico a que sean identificados por tu contagiosa manera de pensar. Se esconderán de la luz pública, no opinarán en tus comentarios. Creo que “opinar” seria un acto suicida para sus cobardías, no se atreverán a darte un like y los más pendejos te borrarán de sus listas. Nada de esto es fruto de mi imaginación, ya te he dicho que solo pretendo trasmitirte mis experiencias para ahorrarte sufrimientos. Es tanto y tan grande el terror que sienten a tu sombra que, me avergüenza verlos usar pantalones donde esconden dos testículos. Hace poco, solo unos días, no imaginas el desprecio tan grande que sentí por esos miserables, les faltó cojones para expresar unas condolencias por un compañero o quizás “amigo” fallecido. ¿Sabes por qué? Porque yo fui el que dio la noticia y creo que te diferencias muy poco de mí. Eres explosivo, no tienes miedo a expresar lo que piensas, aunque tengas que auxiliarte de la palabra soez cuando la gravedad lo exige, no simpatizas para nada con tu verdugo y escapaste siendo libre de tu presidio. Razones sobran entonces para que huyan de tu compañía. Cuando te sobre el tiempo y seas picado por la curiosidad, harás una búsqueda y los encontrarás como yo. Los verás en las páginas de algunos conocidos hijoputas que viviendo del lado de acá continúan siéndolo. ¿Por qué lo hacen? Porque el pánico que sienten si regresaran de visita a Cuba, no busques otra explicación.


En la isla sucederá algo similar, aunque ahora la gente haya variado un poco su manera de pensar, no olvides que el miedo mantiene su vigencia y es una bacteria contra la cual no existen antibióticos. Muchos de aquellos amigos que comieron de tu mano abandonarán a tu familia, serán menos que las ausencias producidas en mis tiempos, pero no lo descartes. Mucho valor necesitarán tú y tu esposa para enfrentar lo que no tiene explicación y menos justificación. Es una realidad para la que deben estar siempre preparados.


Mi consejo, habla y suelta todo lo que llevas dentro, solo así encontrarás la paz que tanto necesita tu conciencia. Hazlo sin contar con el apoyo de nadie, si aparece, bienvenido sea. Hazlo sin desviar el tiempo o recursos que necesitan los tuyos, recuerda siempre que eres su esperanza para escapar de aquella maldita prisión. No te atormentes ni deprimas por las traiciones que sufras de tus conocidos, pueden participar en esas acciones uno que otro familiar, no te sorprendas, es muy natural en nuestro mundo cubano. No confíes del todo en el que llega a ti buscando sombra, ese error pudo costarme la vida una vez y me sirvió de mucho la experiencia. Vive siempre pensando en ti, tú eres quien debe vivir y la tarea que tienes ante ti, solo la vencen los hombres valientes, pero esa audacia requiere de salud mental y corporal, no lo olvides. 


Bienvenido a la libertad que te ofrece un mundo minado de trampas, traidores, mentiras, hipocresías, cobardes. Y por qué, ¿no? Donde también abunda la gente buena y generosa que puede ayudarte. Bienvenido a un mundo imperfecto donde puedes hablar y pensar con esa libertad que te negaron en tu tierra.


Un fuerte abrazo


Esteban Casañas Lostal
Montreal..Canadá
2018-02-14



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martes, 13 de febrero de 2018

GILBERTO MARTINEZ


Gilberto Martínez


Buque escuela "Viet Nam Heroico"


¡Yo soy Gilberto Martínez, el repartidor de cantinas en casa de Laura Lujan! Esa era su carta credencial y la expresaba con frecuencia, bien cuando estaba enojado o cuando ganaba una partida de dominó en el saloncito que el barco tenía debajo del castillo de proa. Casi siempre lo expresaba en lo que aparentaba ser un grito amenazador y no lo era, aquel siempre fue el timbre de su voz. Tronaba todo el salón y lograba vencer el ruido que se producía debajo de nuestros pies mientras la proa del barco rompía la mar en su marcha o las olas chocaban con sus amuras.


Siempre nos preguntábamos, ¿quién coño era Laura Lujan? Preferimos quedarnos con la duda para no provocar enojo en aquel diminuto hombre, dueño de la voz más potente del mundo. Especulamos en privado durante su ausencia y llegamos a la conclusión de que pudo ser la dueña de los burdeles a los que acudía con frecuencia Yarini, aquel famoso chulo habanero. No le encontramos otra explicación, pudo tratarse de una hembra muy famosa que existió en su juventud, muy lejana, por cierto. Aquellas palabras expresadas como amenaza y en un tono al que ninguno de los presentes podía llegar por su potencia, abrigaban un orgullo inusual, quizás agradecimiento por la dama que lo adoptara como hijo y lo formara como el hombre que era.


Gilberto era pequeño de estatura, solo tenia un competidor de su talla, el “Bibi”, así lo llamábamos de cariño. Un jabaíto algo existencialista que era un alma de Dios, apenas se le escuchaba cuando hablaba. Ambos tenían medidas similares e imagino las dificultades para comprarse ropa en la isla. Una vez navegando pudieron vencer esas trampas que les impuso el destino o el sistema, las compraban en el exterior y luego las mandarían a arreglar en La Habana, que muy buenas costureras o modistas teníamos. La progenitora de Gilberto estuvo marcando durante un mes en la cola para adquirir su “voz” y la del Bibi se quedó dormida y solo pudo agarrar un simple susurro, esa era la diferencia entre ellos, bueno, además del color de la piel, uno era blanco gallego y el otro ya lo dije, jabao de pura cepa. Estos dos liliputienses fueron muy queridos por todo el colectivo de estudiantes por sus excentricidades y baja estatura. Cada uno de ellos explotando sus virtudes, el Bibi de una cultura exquisita y Gilbert por aquella voz de tenor muy varonil que le servía para alardear de sus vínculos con Laura Lujan como repartidor de cantinas.


Gilbert siempre fue viejo, le sucedía lo mismo que a las momias egipcias, pasaba el tiempo y no se enteraban. Muy arrugadita su piel, algo así como las pasitas secas que se desaparecieron del mercado. Así lo vi siempre, estático, sin envejecer y menos rejuvenecer. Gustaba usar unas gafas de plata montadas al aire cuando no se encontraban de moda, es muy probable que John Lennon lo copiara y luego se impusiera en el gusto de la gente, lo siguieron a él por su fama y plata, imagino el disgusto de Gilberto. Muy bien pudieron pertenecer a su bisabuelo, vayan a saber de dónde rayos sacó aquella valiosa reliquia. Lo cierto es que le quedaban muy bien y se ajustaban a su estatura, además, le regalaba también ese aire intelectual y aristocrático del que gozaba el Bibi.


Las horas de auto estudio las pasaba conmigo, no podía negarse el esfuerzo casi sobrehumano que realizaba por penetrar los misterios de algunas asignaturas. No le iba muy bien en algunas de ellas, la astronomía exige algo mas que la voz para poder comprenderla. Al final del curso formó parte de un reducido grupo de desaprobados, solo uno de ellos logró vencer las malas calificaciones, el sobrino del comandante Calixto García, no necesitó volver a examinar ninguna de las asignaturas suspensas y creo que andaban por las seis. El muchacho no era mala persona y Gilberto, tampoco. Solo que Laura Lujan no era “comandanta” de nada, quizás de un batallón de putas y no le sirvió de mucho.


No se rindió aquel enano arrugado de voz tormentosa y lo vi de nuevo mientras me encontraba de profesor en la Academia Naval del Mariel. Mi amigo Eduardo Ríos y yo nos convertimos en su rayo de esperanza y la posibilidad de viajar en el puente de un barco. Ya he escrito sobre la corrupción reinante en aquellos años dentro de la casa formadora de navegantes, ¿por qué no iba a beneficiar a mi amigo? Lo ayudamos en las asignaturas más complejas, todavía no recuerdo como rayos pudimos resolverle vencer el obstáculo de “astronomía”, una misión casi imposible si se tiene en cuenta que el “primer profesor” de la asignatura era insobornable. Con Ergio no se entraba en relajito alguno y plantearle o proponerle el mas liviano fraude, muy bien podía conducirte hasta el pelotón de fusilamiento. ¿Cómo lo logramos? No lo recuerdo, no logro identificar al profesor que se arriesgó para ayudar a nuestro amigo, Gilbert aprobó andar entre el sol y las estrellas. Faltaba la mas peligrosa de todas las barreras a vencer, las matemáticas. Se imaginan a ese flaco resolviendo problemas de trigonometría esférica y todos los garabatos numéricos que allí se examinaban. Nos tomó muchas semanas de estudio, profesor a profesor, fuimos analizando sus perfiles y necesidades hasta que topamos con uno muy abrumado por la situación que se vivía en todo el país. Hombre honrado y muy querido en su cátedra, vivía el tormento de esperar un hijo en un país que le ofrecía muy poco a los recién nacidos. Pasearlo por las calles de su barrio en un cochecito era un sueño inalcanzable para millones de cubanos, solo a su alcance si aprobaba al Gilbert en su asignatura. Todo es posible en esa tierra preñada de marabúes y telarañas, su niño paseó esas aceras ante la mirada envidiosa de sus vecinos y el Gilbert resolvió un problema para determinar la latitud y longitud de un punto del planeta por medio de sus conocimientos de trigonometría esférica.



Buque escuela "Viet Nam Heroico"


¿Quién podía dudar del ingenio y capacidad del cubano? Creo que nadie y lo demostró el hecho de que muy poco tiempo después, luego de navegar como agregado de cubierta, nuestro amigo logró ocupar una plaza de Tercer Oficial.


Un mediodía cualquiera nos cruzamos en una calle de su Habana Vieja, iba acompañado de su esposa, mujer adorable que lo triplicara en corpulencia.


-Te invito a almorzar en Lafayette. Lo dijo sin pensarlo dos veces y su alegría por aquel fortuito encuentro era sincero. No ocultaba esos deseos de conversar conmigo y recuperar parte del tiempo transcurrido entre navegaciones que nos alejaran.


-Gilbert, lo lamento, mi hermano. Estoy de “Instrucción 15” y no tengo un centavo en el bolsillo. Nosotros trabajábamos los sábados y domingos durante todo el periodo de enrolo. Esos días eran pagados en cada nomina, pero después estábamos obligados a descansarlos sin cobrarlos como vacaciones. Ya deben imaginar los días que nos pasábamos sin recibir plata alguna, si se tiene en cuenta que cada año tiene 52 sábados y domingos. Como no teníamos cultura alguna de ahorro, nos vacilábamos todo el dinero sin pensar en el futuro, nunca lo tuvimos en cuenta y luego sufríamos sus consecuencias. Los marinos le llamaban a ese periodo como “destrucción 15”.


-Yo no te he pedido que pagues la cuenta, soy quien te esta invitando. Luego se sumó su esposa a esa insistencia del flaco y finalmente nos dirigimos al restaurante de su preferencia. Allí pidió el trago de la casa, el “Cubanito”, una copia casi fiel del Bloody Mary o viceversa, nos tomamos varios de ellos antes de ordenar la cena. Hablo de una época donde era fácil entrar a restaurantes caros, clubes, bares de categoría y cabarés. Estaban allí, al alcance de los cubanos con plata en el bolsillo, muy pocos.


-Voy a llegarme hasta el baño. Le dije antes de que nos trajeran la comida, deseaba lavarme las manos.


-¡Agarra! Me sorprendió unos minutos después de haber entrado y extendió hacia mi un rollito de billetes.


-¿Y esto, qué es? Le pregunté algo sorprendido.


-¿Qué coño va a ser? Plata, yo sé que debes estar descojonado por la instrucción 15.


-¡No jodas, Gilbert! Con la invitación es suficiente. No le bastó con mis palabras y me los guardó en un bolsillo, regresamos a la mesa. Volvimos a separarnos por varios años más, muy normal en nuestra vida errante de marinos.



Pasaron mas de cinco años antes de coincidir nuevamente en una microbrigada de la marina, localizada en la esquina de las calles San Ignacio y Jesús María en La Habana Vieja. Ambos llegamos hasta allí por las mismas razones, descansar un poco de los barcos. Buen sitio para refrescar aquel barrio, nos revolcábamos diariamente en el lodazal de la pobreza, lo inmoral, el fondo de la bolsa negra, la vista que se gasta viendo culos adorables, las mala palabras que contaminan el aire y esa alegría injustificada del que no tiene nada, ni agua para bañarse. Ya Gilbert era conocido en el barrio por aquella voz que servía para despertarlos cada mañana, no me sorprendió aquella popularidad suya entre hombres, fiñes, negras, mulatas, vendedores ambulantes, delincuentes y hasta militantes. Continuaba siendo ese tipo especial que se echaba a la gente en un bolsillo y la gente apreciaba cualquier palabra suya. No había envejecido y seguía usando los espejuelitos de plata montados al aire, continuaba en su mismo peso, ni una libra más, ni una libra menos. Le conté las arrugas de la cara y mantenía las mismas 540 que mostrara en el buque escuela, todo un misterio. Allí no hacíamos otra cosa que vaguear y meternos con los vecinos, las ricas jevas que pasaban intencionalmente vistiendo aquellas licras que marcaban unos labios provocativos y unas nalgas armoniosas, muy tropicales y adaptadas a nuestras exigencias.


Edificio construido por aquella microbrigada en la esquina de las calles San Ignacio y Jesús Maria (amarillo)


Llegaba el cumpleaños del comandante y ya saben ustedes como se comía mierda en la isla. Todos aquellos dirigenticos de porquería comenzaban a trazarse metas para luego regalárselas al desdichado hijoputa en su cumpleaños, nosotros no escapamos de aquel embrujo.


-Yo propongo terminar el edificio y regalárselo al comandante el día de su cumpleaños. Expresó un idiota en aquella asamblea de producción donde no se producía nada. Ya llevaba cuatro meses en aquella microbrigada y no superábamos la planta baja que solo contaba con dos apartamentos. El imbécil proponía terminar las tres plantas restantes en dos meses.


-¡Ven acá! ¿Estamos construyendo un edificio o elaborando un cake? Lo pregunto porque eso es lo que se regala en los cumpleaños. ¡Además! Yo no creo que al comandante le haga falta este edificio de mierda con la pila de casas que él tiene.


Aquella asamblea se vino abajo con la explosión de risa provocada por el Gilbert. Bueno, no le pasó nada porque era militante, ya saben, de esos que nunca hicieron daño a nadie. Pero si esas mismas palabras las hubiera dicho yo, gran problema me hubiera buscado. Lo salvaba también que la gente lo consideraran algo loco y en Cuba, queridos amiguitos, estas cosas solo lo expresan los locos y los borrachos.


Uno de esos días cualquiera, Gilberto fue atrapado por dos gorriones que se encontraban templando en un edificio vecino, muy cercano al nuestro. Luego y con esa habilidad que poseía para manipular a las masas, aquel flaco cabrón nos detuvo como observadores de un evento que nos sacaba de la rutina, llegué a contar alrededor de diez personas atrapadas por el acto sexual de dos pájaros, claro, gracias a esa magia maravillosa que poseía aquel flaco para encantarnos como si fuéramos serpientes.


No sé si estará aún con vida, si fuera así, estamos entonces ante la presencia del hijo de Superman. Ojalá lo estuviera y pudiera leer estos garabatos que le dedico con mucho cariño.


¡Yo soy Gilberto Martínez, el repartidor de cantinas en casa de Laura Lujan! Escucho a cada rato en Montreal y me pregunto lo mismo, ¿Quién coño será aquella Laura Lujan?




Esteban Casañas Lostal
Montreal..Canadá
2018-02-13


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viernes, 9 de febrero de 2018

Estudiando en el buque escuela "Viet Nam Heroico"


Estudiando en el buque escuela "Viet Nam Heroico"






Es muy probable que estas fotos correspondan a mi época de estudiante a bordo de esa hermosa nave, hablo de los años 72-73, no puedo precisar con exactitud.
Di los primeros tres viajes a bordo del Viet Nam cuando comenzó su aventura con bandera cubana. Dos de esos viajes fueron al norte de Europa y el tercero a las Islas Canarias. Su acomodación era excelente y la alimentación en nuestra flota también. El Capitán del buque en esos viajes era Cortina.
En el año 74 fui enrolado en ese buque como Tercer Oficial y di un viaje a Puerto Cabello en Venezuela y luego completamos carga en el puerto de Paramaribo en Surinam. El Capitán de ese viaje era Medina (militar) y tenía a bordo alumnos de la Academia Naval del Mariel con sus profesores. El Primer Oficial era Losada, Carlos Palacios (Caguamo) era el Segundo Oficial y además de mí, viajaban como terceros oficiales Israel Sirú y un mulatico de apellido Serrano.
En Paramaribo se realizó una "actividad" para celebrar el día del educador y el agente del puerto trajo a un grupo numeroso de "muchachitas" para que compartieran con los tripulantes en esa fiesta. Se descubrió que las tales "muchachitas" eran prostitutas de Paramaribo y eso le costó el desenrolo y sanción a Medina.
El buque arribó por el puerto de Cárdenas y enrolaron como Capitán provisional a Dubroc, allí me desenrolé y tomé vacaciones.
El Viet Nam corrió la misma suerte de su gemelo "XX Aniversario", lo destacaron para transportar tropas hacia Angola y ese personal se encargó de destruir su bella acomodación.

Un abrazo..

Esteban


Bueno... Siguen las fotos que hacen historia, estas son del año 71-72 más o menos. Erramos jóvenes estudiantes de cubierta.




De izquierda a derecha.

1.- El Chino (Pata de clochet)
2.- Eduardo Ríos Pérez (Actualmente en Miami)
3.- Manuel Balsa. ( En Cuba y víctima de una parálisis)
4.- Esteban Casañas.

En esta segunda foto también de la fecha, encontramos a los siguientes personajes.




1.-Amancio (de espalda y con sweter blanco)
2.-Enrique (a su lado y con ropa oscura)
3.-Bismarck Corella (ya fallecido, el más próximo a la cámara y con overall oscuro)



Revisando archivos por aquí hay más fotos de esa época, ahora solo falta identificar a los protagonistas, eso se lo dejo a ustedes... :vistilla: 

Wow! Son fotos de museo, unos 37 años detenidos en esas imágenes. Esas fotos fueron tomadas durante los primeros viajes del Viet Nam Heroico, unos años después fue utilizado para transportar tropas hacia Angola y su acomodación fue destruida.


1.-Esteban Casañas.
2.-Eduardo Ríos Pérez.
3.-Luís Rocha Hurtado.



1.-Rizo (el Cabezón)
2.-Esteban Casañas.
                                   3.- Arnaldo (con un cigarrillo en la boca)



1.-Eduardo Ríos.
2.-Alfredo (Primo de Ríos)
3.-Esteban Casañas.




1.-Sentado junto a la brazola y con sweter blanco Yndamiro Restano.
2.-Bismark Corella
3.-Amancio Rodríguez (con sweter blanco y más próximo a la cámara).



1.-Eduardo Ríos.
2.-Alfredo (primo de Ríos)
3.-Esteban Casañas.



1.-Esteban Casañas



1.-Alfredo.
2.-Esteban Casañas.
3.-Manuel Balsa Larrinaga.



1.-Esteban Casañas.



Otros alumnos del Viet Nam...



Hola Gaínza....

Voy a darte algunos nombres de los que aparecen en esa fotografía, no los recuerdo a todos. De derecha a izquierda...

1.- Octavio Justiz Casariego.

2.-Wilfredo Tamayo.

3.- No recuerdo quién es.

4.- No recuerdo quién es.

5.- Papucho (navegó conmigo en la M/N "Habana".

6.- Soca (Imagino sea Soca el del curso de máquinas)

7.- Odelín (Ya sabes que estuvo en el "Bahía de La Habana")

8.- No recuerdo a este personaje.


...1 y 2 ,Justiz y Tamayo .

3 Arnaldo,grupo nro 1.

4 Socarras Brito creo que era del grupo nro 2.

5 Papucho.

6 Luisito ( grupo de maquinas) estando de 2do maq. no recuerdo en que buque ,perdio la vida en un incendio o accidente ) era excelente persona, qdp.

7 Odelin.

8 Es mi papa, qdp ,esta foto se tiro el dia de mi boda hace 37 años.
Saludos.






Estas siguientes fotos pertenecen a otra promocion de estudiantes.


Nr.1.- Emilio Prieto


Nr.2.- Emilio Prieto y Armando Collado



Nr.3.-Armando Collado, sin ID y Emilio Prieto.



Nr.4.- Sin ID, Armando Collado y Emilio Prieto



Nr.5.- Detrás del boxeador de la derecha y con los pies sobre la barandilla, justo al lado del que está con camiseta blanca, se encuentra Esteban Casañas.



Nr.6.- Emilio Prieto.


Nr.7.-Grillo impartiendo clases a bordo del Viet Nam y Emilio Prieto de frente al grupo.


Nr.8.- Emilio Prieto, Grillo y José.


Nr.9.- El negro de entradas pronunciadas que se encuentra a la derecha se llama Bernardo Ceballos (alias Sapiche) En aquellos tiempos era profesor de meteorología, hoy es miembro de este foro. El muchacho de uniforme blanco es Emilio Prieto.






Nr.11.-Emilio Prieto, Pairol y José.



Nr.12.- Pairol, sin ID y Emilio Prieto.











Nr.17.- Sergio Pulles y Emilio Prieto.


Nr.18.- Sin ID, Sergio Pulles y Emilio Prieto




Hola muchachos/as....

Aquí les dejo algunas fotos de varios personajes que pertenecieron al primer grupo de estudiantes del Viet Nam Heroico. Ese grupo fue identificado despectivamente como los "F1", algo así como híbridos entre oficiales y marineros. No se puede negar que los hubo malísimos, pero es indudable que los buenos oficiales salidos de esas filas superaron a los malos. En fin, algunos andamos regados por el mundo y cuando nos encontramos hay razones suficientes para celebrar, entre otras cosas, porque ese grupo de hombres perteneció casi en su totalidad a lo que considero "la generación de oro" de la marina mercante posterior al 59. Casi todos éramos desmovilizados del primer llamado del Servicio Militar Obligatorio.

Un abrazo..

Esteban



De izquierda a derecha, Amaya, el chino Chau, Casanas, Rios y Rocha.


De izquierda a derecha, Amaya, el chino Chau, Casanas, Rios y Rocha.


De izquierda a derecha, el chino Chau, Rocha, Ríos y Casanas.



De izq. a derecha, Ríos, Rocha y Casanas.



De izq. a derecha, el chino Chau, Rocha y Rios.



Estas otras fotos pertenecen al primer grupo de estudiantes del Viet Nam Heroico conocidos como los "F1"


En la primera foto....

Parado sobre la tapa de bodega Luís Rocha Hurtado, de izquierda a derecha: Alfredo (primo de Eduardo Ríos, a su lado Eduardo Ríos y en el extremo derecho Manuel Balsa Larrinaga.

En la segunda foto...

Remigio Sardiñas, Alfredo, Eduardo Ríos y Manuel Balsa Larrinaga.

En la tercera foto.....

El primero de la izquierda fue un enfermero, le sigue Osvaldo Blanco (Ex profesor del Viet Nam y Capitán de la marina ya fallecido) Le sigue Alfredo, Eduardo Ríos y Manuel Balsa Larrinaga.






En la primera foto...

Alfredo, Eduardo Ríos y Manuel Balsa Larrinaga.

En la segunda foto...

Esteban Casañas, Manuel Balsa Larrinaga, Eduardo Ríos y Luís Rocha Hurtado.

En la tercera foto...

Esteban Casañas, el chino "Pata de cloche", Pepito el enfermero con camisa blanca, Eduardo Ríos, Manuel Balsa y Remigio Sardiñas.



En la primera foto...

Luís Rocha Hurtado, Eduardo Ríos y Esteban Casañas.

En la segunda foto...

Manuel Balsa, Eduardo Ríos y Alfredo.




Hola Muchachos...

No todos los que aparecen en estas fotos estudiaron en el Viet Nam Heroico, pero hay dos personajes que marcaron pautas entre el alumnado, me refiero a Lorenzo y Almarales. Ambos pertenecían al comité de dirección del PCC de la escuela y formaron un binomio que impuso algo de terror con sus métodos extremistas.
Cuando finalizó el curso, su director, Roberto Arche Flores, nominó a Lorenzo González Lago como el "primer expediente" de todo el alumnado, algo que no era cierto porque él nunca había estado comprendido entre el grupo de alumnos destacados por sus notas. Constancia de eso que les digo consta entre las fotos expuestas aquí, deben leer con atención la nota publicada al día siguiente de nuestra graduación en el periódico Granma. 
Según me contó Eduardo Ríos en Miami (persona que conservaba estas fotografías), estas últimas se tomaron mientras Lorenzo ocupaba una plaza dentro del cuerpo diplomático cubano en México. Supongo que la presencia de Gonzalo Marcos Pérez se deba a la invitación recibida en su calidad de Capitán del buque donde arribaron a ese país.

Un abrazo..

Esteban



Foto Nr.1.- (Siempre de izq. a derch)

1.-Amarales. (parado con saco de cuadros)
2.-Un chinito o mexicano.
3.-Lorenzo (con traje negro)
4.-Gonzalo Marcos Pérez (alias El Cangrejo)
5.-Eduardo Ríos Pérez.
6.-No recuerdo el nombre del prieto que se encuentra en la fila inferior.

Foto Nr.2.-

1.-Gonzalo Marcos Pérez.
2.-Un chinito o mexicano.
3.-Almarales.
4.-Lorenzo.
5.-Eduardo Ríos con camisa blanca en la fila inferior.
6-Un chinito o mexicano.
7.-El prieto que no recuerdo su nombre y otro chinito.

Foto Nr.3.-

Marcos Pérez, Eduardo Ríos, Almarales y Lorenzo.



Nota aparecida en el diario Granma sobre la graduación del curso "F1"


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