sábado, 6 de junio de 2026

""CANTO POR UN AUSENTE""

""CANTO POR UN AUSENTE""

 


 

 

 

¡Canta Trovador! ¡Trovador canta!...


Un solo de tres como introducción, le siguen las maracas,

entran las claves y el guayo, protesta el bongó,

bailan las guitarras y el bajo, hace su reverencia el laúd,

bajan de tono cuando oyen la voz del cantante.


Canto a mi cielo, nublado o despejado,

celeste, añil, prusia, negro o gris, unas veces estrellado,

canto al lucero del alba, a mi sol ardiente, canto a la luna,

a la luna del poeta, a la del desvelado enamorado…

Canto a ese cielo apacible y tierno,

bruto, fiero y temible cuando está enojado….

.

¡Canta Trovador! ¡Trovador canta!...

 

Canto a la tierra que me vio nacer,

a sus valles, ríos, y a sus montañas,

le canto al zunzún y al Turquino,

a mis sabanas con sus cañaverales,

al surco y la guardarraya, al dulce olor de los centrales…


Canto a las hermosas mujeres, a la madre, la esposa,

a la amiga, a la hermana, a la buena hembra, a la trabajadora,

a la jinetera, a la artista y a la viuda que llora,

canto a la maestra, a la blanca, a la negra, a la mulata…


¡Canta Trovador! ¡Trovador canta!...

Canto a mi comida, lo hago por el lechón, la yuca,

el boniato, el arroz con frijol, el ajiaco y la harina.

Le canto a mi Son y a mis palmas,

también a la Mariposa nuestra flor, al ron y al tabaco,

al café sin mezclarlo y al hermoso Tocororo por su color...


,............... Silencio .................


¡Canta Trovador! ¡Trovador canta!...

 

No puedo, ya he terminado.

¿No oyeron que pararon las maracas?...

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Y al mar, ¿por qué al mar no le cantas?...

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Porque algo se me quiere salir del pecho,

se me traba la garganta y no tengo inspiración…

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¡No importa, Trovador! Yo te doy el pie de amigo,

tal vez así regrese la musa de tu arte,

pero canta, cántale al mar por favor…

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…Aquí van mis palabras, en desorden, sin hilvanarlas;

profundo, negro, violento, Changó, tumba, sediento, inanición,

niños, balsas, olas, viejos, Orula, lanchas, detonación,

crimen, escualos, Yemayá, estrecho, jóvenes, mujeres, 

alucinación, embestida, desaliento, Ochún, futuro, sueños, 

recuerdos, colisión, quemaduras, pánico, gritos, súplicas, 

deshidratación, disparos, avión, frío, lluvia, espejismo, vómitos, 

traición, violencia, sacrificio, Obatalá, esperanza, hambre, 

desesperación, ilusiones, miedo, silencio, delfines, mareos, revolución….

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¡Canta Trovador! ¡Trovador canta!...

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Canta en rima, en décimas, en prosa, desafinado,

aunque pierdas la voz y sea tu último canto,

cántale al mar y a nuestros muertos, a los asesinados,

para que se entere el cómplice y sordo mundo,

para que sepan que no están olvidados y tienen voz,

para que tiemblen los verdugos y los generales…

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¡Canta, canta sin parar Trovador!...

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Suena el laúd, la guitarra y el tres,

lloran las maracas, el guayo, las claves y el bongó,

se oyen del trovador las mejores tonadas,

palabras que nunca serán olvidadas,

para que no tengan que cantarse mañana…

 

 

 

Esteban Casañas Lostal

Montreal..Canadá

10/02/2001

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…………

sábado, 11 de abril de 2026

CARTA DE MANUEL URGELLÉS NUÑEZ

 CARTA DE MANUEL URGELLÉS NUÑEZ 




 

CARTA ORIGINAL

 


 

 

TRANSCRIPCIÓN DE UNA CARTA ENVIADA POR EL MARINO MANUEL URGELLÉS NUÑEZ A ORLANDO MARTİNEZ (ALIAS “EL VIEJO”)

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Hola amigos.-

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Mientras realizaba una limpieza de papeles en el closet de desahogo, encontré esta carta dirigida por el marino Manuel Urgellés al querido Orlando Martinez, alias El Viejo, ya fallecido. Sus líneas no son casuales o accidentales, son sencillas y muy sinceras, las únicas muestras de agradecimiento recibida de los tantos marinos que desertaron en Montreal, St. Stephen, Halifax y otros puertos canadienses para luego emprender rumbo a Montreal, donde muchos de ellos eligieron establecer sus nidos definitivos. Varios de ellos recibieron albergue en casa del Viejo, un plato de comida, ropa, varios minutos de llamada para avisar a su familia, etc.

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Yo recuerdo perfectamente el rostro de “El Flaco”, así le decíamos a Manuel Urgellés, también me viene a la memoria que trabajó en el Departamento de Máquinas, no recuerdo si lo hizo como maquinista, engrasador, tornero, etc. También lo veo llegar a nosotros con sus botas rotas en pleno invierno, espero me disculpe si no fue su caso, han pasado muchos años.

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Lo cierto es que fueron muchos los que recibieron albergue en el apartamento de aquel viejo loco y muy pocos, creo que ningún otro, el que manifestara su agradecimiento por aquella espontanea ayuda recibida. Mucho peor, cuando fuimos a esparcir las cenizas de “El Viejo” en el Río San Lorenzo como fue su voluntad, varios de ellos no se molestaron en hacer acto de presencia en la sencilla ceremonia. Creo que esa acción habla mucho de nosotros los cubanos como comunidad y como era de esperar, aquella “Asociación Hermanos del Mar” se autodestruyó luego de durar lo mismo que un merengue en la puerta de un colegio.

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Orlando me dio la carta para conservarla como muestra del significado de nuestra existencia como Asociación y la de un hombre con vergüenza que estuvo entre nosotros.

Les dejo una transcripción de aquella vieja carta escrita hace 31 años acompañada de una pregunta; ¿Conoció alguien a Manuel Urgellés Nuñez, saben si se encuentra vivo?

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Un abrazo para todos.

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Esteban Casañas Lostal.

Montreal..Canada.

11-04-2026

 

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TRANSCRIPCIÓN

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Para la Asociación                                                  18    4    95

Hermanos del Mar

De Montreal Canadá.

 

 

Hermano después de saludarlos a todos y darles un fuerte abrazo.

Me manifiesto a la Dirección de la Asociación que yo, Manuel Urgellés Nuñez, agradezco todo tipo de ayuda que se me brindó durante mi estancia en Montreal.

En agradecimiento les hago estas cortas líneas para que conste ante todos los miembros de la Asociación.

Que reciban un fuerte abrazo y continúen ayudando a todos los hermanos que lleguen como fui recibido yo cuando llegué a Montreal.

Me despido de todos con el cariño fraternal de su hermano.

 

Manuel Urgelles Nuñez.

EL FLACO.

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