miércoles, 14 de febrero de 2018

¡ARABI EVELIO, BIENVENIDO A LA LIBERTAD!


¡ARABI EVELIO, BIENVENIDO A LA LIBERTAD!





¿Qué pudiera decirte, mi amigo? Ojalá ninguna palabra mía pueda sembrar en ti el desconcierto o la falta de esperanzas que tanto necesitas, ahora, que por fin logras poner libre tu cuerpo. Hago referencia a tu figura física, porque considero que tu ser espiritual siempre fue libre, tan así fui yo cuando vivía en el cautiverio al que fuiste sometido hasta hace unos días, no se puede negar. Siempre te ofrecí mis solidarios consejos para que tu libertad plena no sufriera contratiempos. Ya estás aquí y debes aprender de esta otra libertad, relativa, como muchos de los nuestros han demostrado que es. ¡Claro! Me refiero a quienes nunca fueron libres de pensamientos y escaparon de su tierra cargando consigo la jaula donde vivieron. Como eres tan diferente, bien mereces estas líneas que te ayudarán a vivir en esa libertad que tanto soñaste. Te explico, solo comparto contigo las experiencias de aquel pez que mutó sus escamas en la coraza de un caimán para poder sobrevivir.


Vendrán tiempos difíciles, donde sin ayuda, pagarás por la inocencia de ese mundo del que viniste gracias a la desinformación, así me pasó. Llegué pensando que todo lo que brillaba era oro y que cada uno de los que me rodeaban eran mis “hermanos”. Evita a toda costa caer en la tentación de pensar así y sufrirás menos que yo, ese es el fin de estas líneas. Verás con el paso del tiempo, cuánto de falso se esconde detrás de imágenes tramposas. Muchos de los que se decían tus amigos, se irán esfumando sin necesidad de arrancarle hojas al almanaque y te invadirá con insistencia la misma pregunta, ¿por qué? La respuesta la encontrarás cuando vayas uniendo eslabones hasta tener una larga cadena de frustraciones. Tú solo obtendrás esas respuestas y llegará el instante donde no le darás importancia. Siempre justificarás esas casi siempre traiciones con pocas conclusiones y a cada pregunta tu conciencia, madurada de tantos golpes, te dirá silenciosa mientras marchas al trabajo o descansas de una dura jornada; “Nacimos solos y para morirnos nadie pide compañía”.


¿Sabes cuántos de aquellos supuestos y fantásticos amigos te darán la espalda? No lo sufras, ellos nunca fueron amigos de verdad, amigos que desaparecieron de nuestros diccionarios o lenguaje, decenas se perderán entre la bruma sin decirte adiós. Acuérdate que tú eras un hombre libre en la isla, aunque mantuvieran tu cuerpo preso. Ellos no son como tú y menos como yo, son seres que se mantienen cargando sus celdas y tienen miedo, terror, pánico a que sean identificados por tu contagiosa manera de pensar. Se esconderán de la luz pública, no opinarán en tus comentarios. Creo que “opinar” seria un acto suicida para sus cobardías, no se atreverán a darte un like y los más pendejos te borrarán de sus listas. Nada de esto es fruto de mi imaginación, ya te he dicho que solo pretendo trasmitirte mis experiencias para ahorrarte sufrimientos. Es tanto y tan grande el terror que sienten a tu sombra que, me avergüenza verlos usar pantalones donde esconden dos testículos. Hace poco, solo unos días, no imaginas el desprecio tan grande que sentí por esos miserables, les faltó cojones para expresar unas condolencias por un compañero o quizás “amigo” fallecido. ¿Sabes por qué? Porque yo fui el que dio la noticia y creo que te diferencias muy poco de mí. Eres explosivo, no tienes miedo a expresar lo que piensas, aunque tengas que auxiliarte de la palabra soez cuando la gravedad lo exige, no simpatizas para nada con tu verdugo y escapaste siendo libre de tu presidio. Razones sobran entonces para que huyan de tu compañía. Cuando te sobre el tiempo y seas picado por la curiosidad, harás una búsqueda y los encontrarás como yo. Los verás en las páginas de algunos conocidos hijoputas que viviendo del lado de acá continúan siéndolo. ¿Por qué lo hacen? Porque el pánico que sienten si regresaran de visita a Cuba, no busques otra explicación.


En la isla sucederá algo similar, aunque ahora la gente haya variado un poco su manera de pensar, no olvides que el miedo mantiene su vigencia y es una bacteria contra la cual no existen antibióticos. Muchos de aquellos amigos que comieron de tu mano abandonarán a tu familia, serán menos que las ausencias producidas en mis tiempos, pero no lo descartes. Mucho valor necesitarán tú y tu esposa para enfrentar lo que no tiene explicación y menos justificación. Es una realidad para la que deben estar siempre preparados.


Mi consejo, habla y suelta todo lo que llevas dentro, solo así encontrarás la paz que tanto necesita tu conciencia. Hazlo sin contar con el apoyo de nadie, si aparece, bienvenido sea. Hazlo sin desviar el tiempo o recursos que necesitan los tuyos, recuerda siempre que eres su esperanza para escapar de aquella maldita prisión. No te atormentes ni deprimas por las traiciones que sufras de tus conocidos, pueden participar en esas acciones uno que otro familiar, no te sorprendas, es muy natural en nuestro mundo cubano. No confíes del todo en el que llega a ti buscando sombra, ese error pudo costarme la vida una vez y me sirvió de mucho la experiencia. Vive siempre pensando en ti, tú eres quien debe vivir y la tarea que tienes ante ti, solo la vencen los hombres valientes, pero esa audacia requiere de salud mental y corporal, no lo olvides. 


Bienvenido a la libertad que te ofrece un mundo minado de trampas, traidores, mentiras, hipocresías, cobardes. Y por qué, ¿no? Donde también abunda la gente buena y generosa que puede ayudarte. Bienvenido a un mundo imperfecto donde puedes hablar y pensar con esa libertad que te negaron en tu tierra.


Un fuerte abrazo


Esteban Casañas Lostal
Montreal..Canadá
2018-02-14



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